20 desgarradores centímetros de garra de espíritu terópodo. Haciendo el mas puro honor a su nombre. «Pie de bestia», esa es la denominación de su suborden, y que acertado nombre.
Tierra de bestias
A comienzos de julio comentábamos el hallazgo de un dinosaurio terópodo letal mas pequeño que el archiconocido Tyrannosaurus, con euforia pusimos en cada palabra la huella de la sensación, la que bautizamos como la fiestasaurus. Pero esa esencia voraz de las bestias teropodas parece perseguirnos sin sigilo, y hoy nuevamente estamos para pisar con fuerza una noticia bestial.
De canguros a cangarras
En esta ocasión nos desplazamos del gigante Brasil a otro gigante. Australia, tierra famosa por esos individuos saltarines que han enamorado al mundo entero. Residentes casi únicos de esta región… Los canguros, en efecto… Pero no solo canguros poblaron Australia. Si bien las concentraciones de fósiles de terópodos son bastante bajas en esta región y su presencia es relativamente extraña. Hubo, como casi todo lo salvaje, alguna vez paso de depredadores terópodos sobre el vasto continente australiano. Y como descubrirás mas adelante, quizá mas de lo que se esperaba.
Un hueso aislado
El equipo
Este paso de depredadores terópodos ha sido confirmado una vez mas gracias a voluntarios de la Universidad de Swinburne y los Museos de Victoria. El equipo pudo dar con numerosos fragmentos fósiles pertenecientes al ya mencionado suborden. Pero el destacado fósil de una garra no parecía estar acompañado de su esqueleto complementario sino que mas bien se encontraba como un espécimen aislado.
La razón
Este aislamiento del esqueleto mayor se cree que se debe a que los fósiles hallados fueron desplazados del lugar donde se posó originalmente para «la eternidad» el esqueleto y antiguos caudales y turbulentos ríos profundos hicieron manifiesto de la fuerza de Amaru y su flujo los condujo entre serpentinas y escarpados y estrechos valles hasta el hoy en día conocido como Estrecho de Bass. El Estrecho de Bass que fue formado durante la división de Australia, fundadora de Tasmania, hace aproximadamente 110 millones de años, durante el período conocido como el Cretácico Temprano.
El yacimiento geológico
Es en este entorno donde se depositaron estos y muchos otros fósiles aún por descubrir. Se trata del conocido yacimiento Eric the Red West, en Victoria. Los registros de este depósito geológico australiano datan de aproximadamente 107 millones de años. La mayoría de los registros fósiles de terópodos hallados bajo estas tierras pertenecían al clado de los megaraptóridos.
Una coincidencia muy sugerente
Los terópodos megaraptóridos presentan importantes coincidencias con los huesos del terópodo australiano Megaraptorido Australovenator Wintonensis. Este nombre que mas bien parece un conjuro de magia oscura es en realidad el nombre científico de un singular individuo que pobló la zona oeste de la actual Queensland. Este último, diez millones de años posterior al terópodo de Victoria protagonista de esta noticia. Un dato crucial, puesto que sugiere y casi confirma la presencia y establecimiento de terópodos megaraptóridos por lo alto y ancho de la geografía australiana durante largos períodos de tiempo allá por el lejano Cretácico.
El estudio completo se puede encontrar en el Journal of Vertebrate Paleontology.