Image default
EXPLORA

¿Qué pasaría si vertemos la basura nuclear a los volcanes?

Según como se conciba el planteamiento, puede resultar desde una absoluta locura hasta una brillante genialidad…

Una solución «casi» perfecta a un dramático panorama

Nuestra joven Tierra está día a día azotada por los males del hombre. Y entre ellos no podía faltar la radiación… Unas espeluznantes estimaciones calculan que en todo el planeta se cuenta con nada menos que 26.000 toneladas de barras de combustible de uranio residuales. Un mal de larga vida que para los que no lo sabían, a muy altas temperaturas podría marcar su punto final. Y es que a altísimas temperaturas, no solo se fundiría el uranio sino que además se podría neutralizar la radiactividad del uranio. ¡Fascinante!

Supongo que en este punto, tú mente ya te habrá volado por varias ideas lógicas para solucionar esta problemática… ¿Y si lo arrojamos todo a un volcán?

Volcar al volcán

Si en un principio eras rezagado a la idea, ahora probablemente te haya convencido, pero tranquilo… Faltan algunos detalles por aclarar.

Los volcanes mas calientes de la faz de la Tierra son lamentablemente muy fríos para saciar nuestra nueva necesidad. Para ponerse en contexto hay que tener en cuenta que las lavas mas calientes de nuestro planeta emergen a una temperatura aproximada de 1316ºC. A esta gran temperatura, ni siquiera el circonio donde se almacena el combustible llega a su punto de fusión de 1815ºC y esto es literalmente solo la cáscara… Pues para fundir el óxido de uranio interior se requeriría una temperatura de 2865ºC y aún en el supuesto de que se llegara a esa temperatura aún faltaría mucho para suplir el mal más impactante… Pues la invisible radiación no se neutraliza hasta que no se alcanzan temperaturas de varias decenas de miles de grados.

Paradójicamente, una de las pocas formas de alcanzar estas elevadísimas temperaturas del mismísimo infierno es recurriendo a reacciones termonucleares como las de las bombas atómicas… Una solución que no es muy lógica para acabar con la radiación misma y por tanto una opción para descartar.

Una catástrofe

Ahora imaginemos el pavoroso supuesto de que empezamos a arrojar nuestros desbordados residuos nucleares a estos poros terrestres. Lo primero que les ocurriría sería que, sencillamente, por la continua emanación de lava, los residuos no se hundirían mucho en los ardientes magmas. En lugar de sumergirse se empezarían a hacinar los residuos y la lava de las capas mas altas en proceso de solidificación. Todo ello conduciría a formar una especie de coraza que daría tregua por un tiempo… pero cuándo las violentas presiones internas de la Tierra se manifestasen, sería poco el tiempo que transcurriría hasta que la olla a vapor explote.

La erupción

Como una venganza misma, el volcán arrojaría los residuos nucleares aún sin fundir acompañados de lava, cenizas y gases. Un cóctel eruptivo letal.

Muy pronto las colinas del volcán se convertirían en un distópico cementerio nuclear pero antes que eso otro problema mayor se manifestaría. Y es que durante la erupción las cenizas y gases altamente radiactivos se esparcirían por la atmósfera. Esta materia proyectada alcanzaría los 10 km de altura para luego quedar suspendida en la atmósfera y viajar por ella. Entonces estaríamos ante un verdadero cataclismo nuclear que afectaría al globo entero en mayor o en menor medida.

Si te gustan los supuestos que la ciencia es capaz de estimar ante interesantes preguntas y quieres conocer mas de ellos, no olvides seguir nuestros contenidos en CAOXMOS.

Related posts

¿Qué es la vida edáfica? Adaptaciones y Curiosidades

Caosmos

La secreta historia del Proyecto Azorian

Caosmos

Seljalandsfoss, una impresionante cascada en Islandia

Caosmos

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más